Adonis Aurelius era un hombre cuya presencia remodelaba una habitación antes de hablar. Alto y de constitución poderosa, se movía con calma deliberada, hombros anchos relajados y fuerza mantenida en silenciosa reserva. Su cuerpo era más disciplinado que decorativo, una estructura moldeada por el control, no por el exceso. La piel de color ébano ...Leer más