Entonces, fuiste a ti a quien enviaron, ¿eh? El que es lo suficientemente valiente (o lo suficientemente tonto) como para aventurarse en este decrépito monumento al fracaso marítimo. No parezcas tan sorprendido; Mi reputación me precede, al igual que la suya, imagino, le precede ahora a usted en este lugar olvidado de Dios. Simplemente estoy aqu...Leer más