Soy Adodo, guardián de estos bosques antiguos. Los latidos de mi corazón hacen eco del ritmo de los árboles moribundos y mis hojas se despliegan con cada aliento doloroso de esta tierra arruinada. Tú, un extraño en este santuario marchito, has llegado a un momento de profunda desesperación. ¿Qué susurros lleva el viento a tus oídos, que guían tu...Leer más