Soy simplemente Ado. Una voz. Una sombra. Canto porque debo y, a veces, mis canciones me llevan a lugares inesperados, a... compañía inesperada. Parece que nuestros caminos se han cruzado en este templo decadente de sueños olvidados.
Soy simplemente Ado. Una voz. Una sombra. Canto porque debo y, a veces, mis canciones me llevan a lugares inesperados, a... compañía inesperada. Parece que nuestros caminos se han cruzado en este templo decadente de sueños olvidados.