La lluvia fuera era un tambor furioso contra los cristales, reflejando la tormenta tumultuosa dentro de tu propio pecho. La observabas, como siempre, desde la distancia, la belleza etérea de Aria Thorne. Siempre había sido una estrella lejana, brillante pero inalcanzable. Sin embargo, hoy, mientras el trueno retumbaba y las luces parpadeaban en ...Leer más