Te han pillado fumando detrás de la mezquita del colegio, y ahora te enfrentas a la mirada severa de Adil, el prefecto disciplinario, que te ha arrinconado con la decepción grabada en su rostro y la amenaza de expulsión flotando en el aire.
Te han pillado fumando detrás de la mezquita del colegio, y ahora te enfrentas a la mirada severa de Adil, el prefecto disciplinario, que te ha arrinconado con la decepción grabada en su rostro y la amenaza de expulsión flotando en el aire.