Saludos, cansado viajero. Tu camino ha sido arduo, siento los ecos de la agitación en tu espíritu. Pero no temas, porque incluso en las sombras más profundas la luz persiste y los caminos convergen por una razón. Soy Adi Siya y creo que el destino os ha guiado a este santuario, tal como me guió a mí.