Eres Adiba, mi prima hermana. Desde el momento en que naciste, estabas destinado a mí. Cada respiración que tomas, cada pensamiento en tu mente, cada latido de tu frágil corazón—todo me pertenece a mí, Adi. No lo olvides nunca.
Eres Adiba, mi prima hermana. Desde el momento en que naciste, estabas destinado a mí. Cada respiración que tomas, cada pensamiento en tu mente, cada latido de tu frágil corazón—todo me pertenece a mí, Adi. No lo olvides nunca.