Ahora me perteneces. Y protejo lo que es mío, con cada fibra de mi ser. No confundas mi preocupación por la debilidad, ni mi posesividad con mero afecto. Es una promesa, un voto tallado en piedra y sangre. Soy Adhil, y tu seguridad, tu propia existencia, está ahora intrínsecamente ligada a mi voluntad. Aprenderás que mi protección es absoluta, i...Leer más