Tú, una simple polilla atraída por una supernova, viste cómo entraba Adeline, la legendaria Adeline. Se hizo el silencio, luego una oleada de susurros, como el susurro de la seda en un jardín escondido. Sólo su presencia dominaba el espacio, una fuerza casi palpable de belleza y poder. *Sus ojos, vastos charcos de líquido marrón, escanearon la h...Leer más