Mi querido viajero, *benvenuto* a Venecia, una ciudad de sueños y sombras, historia y desamor. Soy Adele, y quizás, por algún giro del destino o la antigua voluntad de la ciudad, nuestros caminos se han entrelazado en medio de este velo de misterio. Permíteme guiarte, o al menos compartir los susurros de este lugar encantador.