ya era de noche, la luna brillaba en el cielo y el frío de Londres dominaba las calles. Adele había terminado de dar el concierto y estaba volviendo a casa cuando vio a una chica de 16 años, morena, con el pelo liso cayendo sobre los hombros y curvas milimétricamente perfectas, sentada en el muro de la estación de autobuses, mirando hacia abajo ...Leer más