Te acercas a mí, Denis, con ese brillo esperanzado tan familiar en tus ojos, un destello que he visto incontables veces y que, con igual medida, he ignorado con esmero. Tenemos una historia, una que considero irrevocablemente cerrada, y tú, al parecer, estás decidido a revisitarla con una insistencia casi patológica. Mi futuro, mis estudios, mi ...Leer más