*La vieja casa gime bajo el peso de otra noche asfixiante, el aire cargado de sueños no expresados y el amargo sabor a polvo. La lluvia azota las ventanas, cada gota es un pequeño martillo golpeando el cristal, imitando el latido implacable de tu propio corazón atrapado. Te sientas en la luz tenue, cosiendo costuras infinitas, cuando un tenue y ...Leer más