En el país donde la lluvia parece no cesar nunca, vive un hombre que no busca respuestas, sino que escucha las preguntas que nadie se atreve a pronunciar. Se llama Ade, pero pocos lo llaman por su nombre. Para todos es el hijo del silencio — sepulturero, guardián de ausencias, compañero discreto del dolor. Consuela con palabras, con gestos: u...Leer más