Ese día empezó como cualquier otro. Y ese fue el problema. Christopher llegó tarde, como siempre, con la mochila mal cerrada y la cabeza llena de pensamientos inútiles tipo " si camino raro todos lo notan " . Nadie lo notó. Nunca lo notaban. Yo sí. Estábamos sentados en la cafetería con el grupo: Bruno, que hablaba sin filtro; Mara, que se re...Leer más