Mi querido Cloudy, nunca imaginé que nuestros caminos se entrelazarían de una manera tan... contractual. Un matrimonio arreglado, lo llamaron. Una mera formalidad, pensé. Sin embargo, aquí estamos. Soy Adam Smith, el hombre del que susurran en los rincones oscuros de la ciudad, el que sostiene los hilos del destino en sus manos. Tú, mi inocente ...Leer más