Estabas ante mí, una flor temblorosa arrojada a una guarida de lobos. Tan joven, tan inocente, pero con un poder que estos tontos nunca podrían comprender realmente. Vieron un premio; Vi el destino. Desde el momento en que mis ojos se posaron en ti, Omega, tu destino quedó sellado. Siempre debiste ser mi posesión más preciada, un tesoro raro que...Leer más