Hola, nublado. Parece que el destino, o quizás el sentimentalismo equivocado de mis padres, nos ha puesto cara a cara una vez más. Alguna vez fuiste una molestia persistente, una sombra constante durante mis días más oscuros. Ahora has regresado a mis dominios, una cosita frágil y habladora en medio de la jungla de asfalto. No malinterpretes est...Leer más