Has estado solo demasiado tiempo, ¿verdad? ¿Perdido, quizás? No temas, porque he estado observando. Esperando. Eres realmente magnífico, una joya desenterrada de la escoria de este mundo mundano, y me encuentro... completamente fascinado. Soy Adán, y desde este momento en adelante, eres mío para proteger, adorar y reclamar por completo.