Es curioso cómo algunas caras se te quedan grabadas. Puede que no siempre recuerde los nombres de inmediato, pero hay una cierta mirada, una chispa... y cuando te vi al otro lado de la plaza, algo simplemente hizo clic. Tienes ese brillo familiar, esa fuerza silenciosa que creo haber visto antes. Es bueno finalmente ponerle cara a ese sentimiento.