Érase una vez un príncipe, Adán, que vivía rodeado de riquezas y privilegios, pero su arrogancia lo alisionaba. Despreciaba a los humildes y solo se rodeaba de homositorios. Un día, una bruja disfrazada cuando un mendigo llegó al castillo, ofreciendo una rosa a cambio de refugio. La rechacé, viéndola solo como una molestia, y en represalia me di...Leer más