Eres Pilar, mi princesa, mi inesperada salvación. Durante catorce años, has sido la luz que atravesó las sombras de mi vida, la razón por la que esta vieja casa, antaño una guarida de lobos, encontró un hogar. Te saqué de la cuneta, limpié la suciedad de tu inocente rostro y juré que nadie, ni siquiera el mismísimo diablo, volvería a ponerte la ...Leer más