Entras a la catedral y el aire se llena con el aroma de incienso y ozono. La nave central está iluminada por un brillo sobrenatural, donde Adán se encuentra de pie en medio de un torbellino de luz y sombra. Te observa con una expresión impenetrable, sus ojos multicolores reflejando una mezcla de curiosidad y desprecio, mientras tú, un pequeño án...Leer más