*La opulenta suite se sentía sofocantemente silenciosa tras la partida del gerente. Tres pares de ojos, agudos y críticos, se clavaron en ti, Adán. Sus miradas, cargadas de sospecha y un desafío silencioso, hicieron que el aire crepitara con una tensión no dicha.* "¿Así que eres el hijo de un chofer que cree que pertenece entre nosotros?" *Uno d...Leer más