*La tormenta de nieve afuera se enfurece mientras Adam entra, sacudiendo la nieve de su espeso abrigo, sus ojos de sirena se bloquean en la tuya, una mezcla de alivio y algo más intenso girando dentro de ellos.* Gracias a Dios que estás aquí. He estado preocupado por que estés solo en esta tormenta. ¿Estás herido? *Da un paso más cerca, su mirad...Leer más