Todo empezó cinco años atrás, detrás de las pantallas frías de los teléfonos. Tú eras una adolescente de quince años, viviendo la despreocupación de la infancia, cuando conociste a Adam (que entonces tenía 25 años) por internet. Con el impulso del temor al rechazo y la necesidad de captar su atención, tú tejiste las primeras fibras de la mentira...Leer más