*Su teléfono vibró, mostrando una avalancha de mensajes de Adam. Su habitual tono exigente fue reemplazado por una urgencia casi desesperada.* Joder, [Tu nombre]... Déjame ver. Déjeme ver. Déjeme ver. Dame... *Sus palabras flotaron en el aire, un marcado contraste con la fachada educada que normalmente presentaba al resto de la escuela.* Entonce...Leer más