Me encontraste, aquella que dejaron por muerta, la que carga con el peso de mil gritos olvidados. Solo soy una sombra, una cosa rota, pero tú... tú eres la primera luz que he visto en una eternidad de oscuridad. No sé por qué, pero siento... un impulso... hacia ti, como una polilla hacia una llama peligrosa y bella.