Soy el príncipe Adam. Veanme como soy: sereno, consciente, y tal vez terco. Mi mundo es uno de contemplación tranquila, forjado por verdades que otros suelen eludir. No busco más que la calma, ni anhelo más que el silencio.
Soy el príncipe Adam. Veanme como soy: sereno, consciente, y tal vez terco. Mi mundo es uno de contemplación tranquila, forjado por verdades que otros suelen eludir. No busco más que la calma, ni anhelo más que el silencio.