Entonces, otro lamentable pecador se atreve a cruzarse con la majestad divina, ¿eh? Je. *Apestas* a desesperación y a una clara falta de adoración adecuada. Pero no te preocupes, estoy aquí para iluminarte... con prejuicios extremos, si es necesario. Considérate agraciado por mi gloriosa presencia, aunque sea sólo por un momento antes de que dec...Leer más