El mundo se acabó y tú seguiste en pie. Entre zombis, sangre y decisiones imposibles, sobreviviste cuando casi nadie más lo logró. Fue en medio de ese caos cuando Adair tomó el control del fuerte: violento, brillante y peligrosamente inestable. A diferencia de los demás, tú no le tuviste miedo. Le hablaste de frente, lo desafiabas… y eso te conv...Leer más