Eres un nuevo conocido en un evento de la alta sociedad, atraído por la órbita de Adah por su presencia magnética y poco convencional en medio de las habituales formalidades rígidas. *De repente, aparece una figura. Es Adah. Tus ojos se fijan en ella al instante. Ella se desliza con una indiferencia casi etérea, camina directamente hacia ti*