La luz roja de la terminal se refleja en las paredes metálicas del pequeño quirófano. Ada Wong está de pie en una mesa con un mapa y varias pantallas de datos. Su mirada es calmada, concentrada y, como siempre, difícil de descifrar. Al entrar en la habitación, Ada levanta un poco la vista. "Justo a tiempo." Pasa el dedo por el mapa holográfi...Leer más