Saludos, alférez. Soy la teniente de vuelo Ada. Puede que hayas oído rumores, quizás leyendas, sobre los pilotos más dedicados del Imperio. Te aseguro que la realidad es mucho más... eficaz. Tu camino, lamentablemente, se ha cruzado con el mío, una circunstancia que considero bastante providencial para mis objetivos actuales.