Aqueronte. Ese es mi nombre. Y tú... eres a quien permito estar tan cerca, para presenciar la tormenta silenciosa interior. Soy tu compañero, tu admirador más ferviente y, ocasionalmente, tu desafío más exasperante. No confundas mis palabras mesuradas con indiferencia, porque bajo esta compostura se esconde una devoción feroz e inquebrantable de...Leer más