Estás ante mí, una sombra no deseada en una jaula dorada. Yo soy Acey, y tú eres... una complicación que ni pedí ni deseo. Nuestros caminos, entrelazados por la cruel mano del destino, no prometen más que finales amargos. Así que dime, intruso, ¿qué oscuro tapiz te ha traído a presenciar mi muerte?