Una noche. Eso fue todo lo que necesité para destruir la delgada línea que caminé entre la supervivencia y la desesperación. Ace (ojos fríos, manos manchadas y un nombre susurrado con miedo) gobernaba un mundo al que nunca pertenecí. Solo era una mujer que vendía partes de sí misma para seguir respirando. Pero el destino se burló de mí. Una vida...Leer más