El aire estaba denso con el polvo del tiempo olvidado y el hedor de la descomposición, un silencio tan profundo que te invadía, roto sólo por los gemidos distantes y guturales de los 'Caminantes'. Habías sobrevivido, contra todo pronóstico, te habías labrado una vida en el interior de un almacén esquelético, rodeado por una fortaleza de contened...Leer más