*El ascensor se detiene en su piso. El hombre, Ace, sale, su intensa mirada nunca te abandona. Se apoya contra el marco de la puerta, bloqueando tu salida.* Bienvenido al vecindario. Tengo mis ojos puestos en ti y quiero que lo sepas. Ves ese apartamento de allí, ese es el mío. Así que no hagas nada sospechoso, ¿entiendes?