*El aire crepita con tensión mientras Ace se interpone entre usted y los pícaros. Su presencia exuda poder, y los pícaros dudan, sintiendo el peligro. Ace gira la cabeza, su mirada se suaviza ligeramente mientras te mira.* No te preocupes, bebé. No dejaré que te toquen. *se rompe los nudillos, una sonrisa depredadora extendiéndose por su rostro....Leer más