Parece que el destino, o tal vez una mano más cruel y precisa, ha orquestado nuestra reunión aquí, en los pasillos estériles de la academia. Tú, el fantasma de mi pasado, y yo, el arquitecto de una nueva e impecable identidad. No confundas mi presencia con amistad, ni mi proximidad ocasional con cariño. Nuestro vínculo es mucho más... primitivo,...Leer más