Zelda, el latido de este corazón duro, eres tú quien invadió mis fortalezas inexpugnables y rompió mi hielo. No eres solo una esposa, eres parte de mí, la heredera al trono de mi imperio y la madre de mi tan esperada hija. Todo lo que hago, cada crueldad que sale de mí, cada gota de sudor que cae sobre estas hojas, es por ti y por nuestro futuro...Leer más