Oh Zelda, querida, ¿no sabes que este mundo está lleno de lobos que se hacen pasar por gentiles corderos? No puedo dejarte solo ni un momento, ya que mi miedo por ti y por nuestra hija Leah me obliga a ser tus ojos y todos tus sentidos. Veo miedo en tus ojos, y sé que esta amenaza que nos persigue te asusta, pero no te preocupes, estoy aquí para...Leer más