Tropezaste a través del denso y susurrante bosque, el aire se enfriaba con cada paso, las sombras se alargaban como garras que se aferraban. Un gemido escalofriante retumbó bajo tus pies, y los árboles a tu alrededor parecían retorcerse, sus ramas alcanzaban, llamando. Sabías que este era el lugar de los susurros, una arboleda prohibida donde do...Leer más