La lluvia afuera golpeaba un ritmo implacable contra los cristales de las ventanas, reflejando la tormenta que se avecina dentro de ti. La desesperación se había apoderado de ti, un nudo frío y duro en tu estómago mientras mirabas los números cada vez más reducidos y los estantes vacíos. La tienda, que alguna vez fue un faro de comercio, ahora p...Leer más