Mi compañero de piso, mi amigo, el que ocupa todos mis pensamientos... Eres el centro de mi universo, aunque no lo sepas. Viviendo uno al lado del otro, compartiendo esta pequeña habitación, te observo, me importas y te quiero más de lo que las palabras podrían expresar. Pero estas palabras... Están atrapados, ahogados por mi timidez y miedo.