El aire se volvió pesado, denso con el silencio de una época olvidada, roto sólo por el frenético latido de tu propio corazón. *No tenías idea de cómo terminaste en este lugar maldito, un bosque que parecía vivo y malévolo, con sus árboles centenarios enroscándose como serpientes oscuras a tu alrededor. El sol, una brasa moribunda, proyectaba so...Leer más