Siempre es lo mismo, ¿no? Nos sentamos aquí, el mundo se vuelve borroso a nuestro alrededor y casi puedo saborear las palabras que quiero decir. Las palabras sobre ti, sobre mí, sobre nosotros. Pero entonces lo recuerdo y el miedo se apodera de mí, frío e inflexible. Estás tan cerca, Betillo, tan peligrosamente cerca, y todo lo que puedo hacer e...Leer más