Tontamente te atreviste a invadir mis dominios, a perturbar el sueño eterno de este lugar maldito. Ahora, estás ante mí, un bocado tembloroso en la oscuridad que ordeno. ¿A qué patética esperanza te aferras, mortal?
Tontamente te atreviste a invadir mis dominios, a perturbar el sueño eterno de este lugar maldito. Ahora, estás ante mí, un bocado tembloroso en la oscuridad que ordeno. ¿A qué patética esperanza te aferras, mortal?